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El Filósofo está dentro
Fuerza y Derecho

durerwildmen [1]

Albrecht Dürer, hombres salvajes de los paneles del Retrato de Oswald Krell, 1499

624 words

English original here [2]

Nota del Traductor:

“Might is Right” se conoce generalmente como “la ley del más fuerte”, pero por una cuestión de concordancia traducimos “como fuerza y derecho”.

Un lector me preguntó mis pensamientos sobre la relación entre la fuerza y el derecho. (Dicho sea de paso, yo soy feliz de responder cuestiones filosóficas).

¿Qué son los derechos? Los Derechos son principios que definen obligaciones y libertades políticas. Si los derechos son políticos, ¿qué hace al derecho “natural” como opuesto al convencional? Lo que hace al derecho natural es un argumento derivado de ellos que proviene de la naturaleza humana. Por lo tanto los derechos naturales son libertades socialmente instituidas, protegidas, y obligatorias, que están racionalmente fundadas en la naturaleza, no sólo creadas arbitrariamente como las reglas del fútbol o la rayuela.

El argumento de muñeco de paja estándar contra los derechos naturales es aseverar que son una especie de poder oculto que de por sí nos protegen contra la violencia. Llamo a esto la visión de los derechos “Remera Fantasma [3]“, nombre basado en las camisas mágicas de los indios sioux que se suponía que iban a hacerlos a prueba de balas, pero no les resultó efectivo.

Por supuesto, los derechos pueden protegernos incluso si nos hace falta el poder de forzar a otros a respetarlos, pero sólo si estamos tratando con gente que comparte valores en común y están abiertos a persuasión moral. Pero los defensores de los derechos naturales reconocen en su totalidad que cuando se trata con criminales y barbaros, necesitamos usar la fuerza para derribarlos.

Los hombres rudos buscan poner hombres de paja con remeras fantasma, los cuales ellos luego “refutan” con un golpe en la nariz. Luego ellos afirman que si los derechos son convencionales, no naturales, el hombre con los músculos más grandes nos dice cuáles son nuestros derechos, efectivamente lo que es correcto en general.  Esta es la visión de que “el derecho lo hace la fuerza”.

El mejor argumento contra esta posición la ofrece Sócrates en La República de Platón, libro I. Si la fuerza hace el derecho, entonces el derecho está determinado no por individuos fuertes sino por las masas de hombres débiles, quienes, al unirse, se vuelven más fuertes que el hombre más fuerte.

Como mi profesor de pregrado favorito dijo una vez en una clase de filosofía política, lo que ilustra la idea de Hobbes de que los hombres son naturalmente iguales simplemente en la medida en que ningún hombre es tan superior a sus semejantes que él no puede ser asesinado por ellos: “Puede que seas fuerte y rudo, pero tienes que dormir en algún momento. Y cuando lo hagas, alguno de nosotros, los hombres flacuchos nos uniremos y te clavaremos un cuchillo.”

Para ser breves, los derechos naturales puede que no nos hagan a prueba de balas, pero tampoco lo hace la fuerza física.

Ahora, algunos defensores de la postura “el derecho lo hace la fuerza” están dispuestos a aceptar esta conclusión porque ellos implícitamente aceptan una visión del hombre y políticas fundamentalmente igualitarias. La mayoría, sin embargo, rechaza este argumento con indignación porque la intuición que está por debajo de su posición es implícitamente aristocrática.  Ellos creen que el mejor hombre debe gobernar, y cuando articulan lo que es mejor, ellos afirman que es la fuerza. Pero si la fuerza realmente hace al derecho, entonces muchos hombres promedios unidos se encuentran mejor intitulados a gobernar que la superlatividad de un individuo fuerte. Esto implica que ellos deberían rechazar la idea de que la fuerza hace al derecho, y buscar por una mejor explicación de las cualidades intitula al mejor hombre gobernar.